Un VMS pensado para integradores de seguridad convierte cada proyecto de cámaras en ingresos recurrentes: conectas las cámaras del cliente a la plataforma, entregas la videovigilancia como servicio mensual y lo administras todo —clientes, módulos, usuarios y facturación— desde un único panel, con tu marca.
Los integradores adoptan un VMS SaaS para dejar de vender solo instalación y pasar a vender servicio: en lugar de entregar el proyecto y cerrar la relación, el integrador conecta las cámaras del cliente a una plataforma por suscripción y pasa a facturar mensualmente por la videovigilancia, sin comprar, instalar y mantener un servidor en cada cliente. La plataforma se ocupa de la grabación, la IA y las actualizaciones; el integrador se ocupa del cliente.
Xeqmate está diseñada para ese modelo: es un VMS SaaS multi-tenant en el que el integrador administra su propia operación: da de alta clientes, activa módulos según el contrato de cada uno, controla quién ve qué y sigue el consumo y las facturas en el área financiera. Y, con la marca blanca, todo eso ocurre bajo la marca del integrador.
El ciclo comercial del integrador en Xeqmate, de principio a fin.
Este modelo de reventa no es una promesa de marketing: es estructura de la plataforma. El panel financiero del integrador muestra, en tiempo real, el consumo del ciclo actual línea a línea (cámara, módulo, servicio), agrupado por cliente, con previsión de cierre, mínimo contractual e histórico de facturas. Cada línea es proporcional a los días que estuvo activa en el ciclo: si activas un módulo a mitad de mes, pagas solo los días de uso. Con esos números por cliente, el integrador fija su propio precio y su margen sobre el servicio que revende.
En el modelo en la nube no hay servidor que comprar, instalar ni mantener en cada cliente: la grabación en la nube se dimensiona por cámara (resolución × días de retención). Para quien exige vídeo local, la misma plataforma opera con servidores on-premise.
Cámaras IP, DVR y NVR de cualquier marca entran por RTSP, RTMP o P2P, sin cambiar de equipos: las primeras cámaras se conectan en directo ya durante la demo.
LPR para la comunidad, facial para la industria, conserjería para el residencial: el integrador activa y desactiva módulos por cliente, y la facturación acompaña, proporcional a los días que cada módulo estuvo activo.
Nombre de la plataforma, dominio propio, logotipos, colores, contactos, marca de agua y textos legales con tu identidad. El cliente final ve tu marca: los detalles están en VMS de marca blanca.
El menú de Administración concentra la operación multi-tenant: clientes, cámaras, usuarios, auditoría y facturación.
Ficha completa de cada cliente (datos, dirección, zona horaria, idioma) con la lista de módulos habilitados. La pantalla muestra los equipos en línea y fuera de línea y el almacenamiento consumido por cliente; deshabilitar un cliente conserva sus cámaras y usuarios.
Cada cámara pertenece a un cliente; los grupos de cámaras definen qué cámaras ve cada usuario, y las cámaras marcadas como compartibles pueden habilitarse a otros clientes.
Los enlaces de invitación por grupo de cámaras permiten que los usuarios se registren solos; el integrador revisa los datos y aprueba cada prealta antes de que se convierta en una cuenta de acceso.
Los roles definen qué puede ver o editar cada usuario en cada funcionalidad; los grupos de cámaras definen qué cámaras ve. Doble factor (2FA), caducidad de cuenta y cierre de sesiones completan el control.
Consultas, alertas, acciones administrativas y llamadas a la API quedan registradas: el integrador puede acreditar quién vio qué y cuándo, un requisito habitual en contratos y bajo el RGPD.
Consumo del ciclo filtrado por cliente, categoría y tipo (nube u on-premise), extracto detallado por cliente y exportación de la estimación a Excel para conciliarla con tu propia facturación.
Migrar una cartera de clientes a un nuevo VMS es un proyecto, no un clic, y el integrador no lo hace solo. El equipo de Xeqmate acompaña el despliegue del parque de cámaras junto al tuyo, y la demo inicial ya conecta una cámara real de tu operación: ves la plataforma funcionando con tu imagen antes de decidir.
Para operaciones que vigilan a muchos clientes desde una central, mira también la página VMS para centrales receptoras de alarmas. Y si tu equipo desarrolla sistemas propios, la API externa documentada y los webhooks integran la plataforma con tu software.
No. En el modelo en la nube, las cámaras del cliente envían el vídeo directamente a la plataforma por RTSP, RTMP o P2P, sin servidor local. Para clientes que exigen grabación dentro de su propia infraestructura, la misma plataforma opera con servidores on-premise, y los dos tipos conviven en el mismo panel.
Una suscripción mensual calculada sobre el consumo: cámaras (por plan de resolución × retención), módulos y servicios activos, proporcionales a los días de uso del ciclo, con un mínimo contractual. La factura es siempre el mayor entre el mínimo y el consumo medido, y el panel financiero lo muestra todo en tiempo real, por cliente.
El precio al cliente final es cosa tuya. La plataforma entrega el coste detallado por cliente —consumo del ciclo, extracto por línea y exportación a Excel— y, sobre ese coste, el integrador fija la cuota y el margen que quiera.
Sí, al 100%: nombre de la plataforma, dominio propio con instrucciones de DNS, logotipos, colores del menú, contactos de soporte y comercial, enlaces a las tiendas de aplicaciones, marca de agua y textos legales propios. Los detalles están en la página VMS de marca blanca.
En tres capas: módulos habilitados por cliente (lo que contrata el cliente), grupos de cámaras (qué cámaras ve cada usuario) y roles de permiso (qué puede ver o editar cada usuario en cada funcionalidad). Todo queda registrado en la auditoría de actividad.
No. Cámaras IP, DVR y NVR de cualquier marca se conectan por RTSP, RTMP o P2P. Las analíticas de IA, el LPR y el reconocimiento facial se ejecutan en el servidor de la plataforma, así que el parque existente gana inteligencia sin hardware especial.
Sí. Los módulos se habilitan individualmente por cliente, y la facturación acompaña: marcar o desmarcar un módulo mueve la factura en proporción a los días que estuvo activo. Cada cliente paga por lo que usa.
30 minutos con nuestro equipo: conectamos una cámara de tu operación en directo, te enseñamos la gestión de clientes y la facturación del integrador, y sales con el coste de tu escenario.
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