El módulo de control de accesos de Xeqmate digitaliza la rutina completa de la conserjería —visitas, proveedores, paquetería, objetos perdidos, mantenimientos y relevo de turno— y entrega una app para el vecino en la misma plataforma que ya gestiona cámaras, lectura de matrículas y reconocimiento facial. La conserjería y el vídeo juntos, en una única suscripción.
El módulo de control de accesos de Xeqmate cubre la rutina completa de la conserjería —registro de visitas, proveedores, paquetería, objetos perdidos, mantenimientos y relevo de turno— y la relación con el vecino a través de la app: reserva de zonas comunes, avisos, recibos, autorización de visitas por invitación y apertura de incidencias. También permite dar de alta equipos físicos de acceso, como lectores faciales y controladoras de puerta. Todo dentro de la misma plataforma que gestiona las cámaras.
En la mayoría de las operaciones, la conserjería y la videovigilancia viven en sistemas separados: un software registra quién entró, otro graba las cámaras, y nadie cruza los dos. En Xeqmate, el control de accesos es un módulo del mismo VMS SaaS que hace la grabación, la lectura de matrículas (LPR) y el reconocimiento facial. El conserje registra la visita en la misma pantalla en la que sigue las cámaras, y el administrador habilita el módulo por cliente, con permisos por usuario y traza de auditoría.
Todo lo que pasa por la conserjería queda registrado en la plataforma: buscable y auditable.
Registro de entrada y salida de visitas, incluidas las autorizadas previamente por el vecino mediante invitación con autoalta.
Control de los proveedores que entran para obras, entregas técnicas y servicios en las viviendas o en las zonas comunes.
Recepción y retirada de paquetes registradas en la plataforma, con historial de lo que llegó y lo que ya se entregó.
Los objetos encontrados en zonas comunes quedan catalogados hasta su devolución, en lugar de acumularse en un cajón de la conserjería.
Registro de los mantenimientos de la finca, para que la administración siga lo hecho y lo pendiente.
El conserje que sale registra lo pendiente para el que entra: el relevo deja de depender de una nota y de la memoria.
La app acerca al vecino, la conserjería y la administración, y reduce las llamadas al teléfono de portería.
El vecino reserva el salón social, la zona de barbacoa y el resto de espacios comunes desde la propia app, sin depender del cuaderno de la conserjería.
Los comunicados de la administración y los recibos llegan directamente a la app: el tablón de anuncios gana un canal que el vecino sí mira.
El vecino envía una invitación a la visita, que rellena sus propios datos antes de llegar. La conserjería solo confirma, y la cola en la entrada se reduce.
Ruido, una fuga, un problema en zona común: el vecino abre la incidencia desde la app y la administración sigue su gestión.
El registro de quién entró y la imagen de quién entró dejan de vivir en sistemas separados.
Para comunidades de propietarios, esta combinación está detallada en la página videovigilancia y conserjería digital para comunidades.
Lectores faciales, controladoras de puerta y terminales multifunción gestionados desde la propia plataforma.
Cada equipo se da de alta con cliente, sede, marca y modelo, y se vincula a las rutas de acceso que atiende. El modelo define los campos de conexión del formulario.
Botones de accionamiento (abrir puerta o portón) configurables por rol de usuario, con cámara asociada, validación de geolocalización y uso desde la app, el panel web o ambos.
Probar la conexión, sincronizar personas y reloj, comprobar altas, reiniciar el equipo y hacer copia y restauración de credenciales, directamente desde la plataforma.
Sí. El módulo cubre la rutina completa de la conserjería —visitas, proveedores, paquetería, objetos perdidos, mantenimientos y relevo de turno— además de la app del vecino. La ventaja es que todo funciona en la misma plataforma que ya gestiona las cámaras, la lectura de matrículas y el reconocimiento facial.
Reservar zonas comunes, recibir avisos y recibos de la administración, autorizar visitas por invitación con autoalta y abrir incidencias. La app está disponible para Android e iOS.
El vecino envía una invitación a la visita, que se da de alta ella misma antes de llegar. Cuando se presenta, la conserjería ya tiene los datos y solo confirma la entrada: menos cola y menos teclear en el mostrador.
Sí. La plataforma da de alta equipos físicos de control de accesos por marca y modelo, vinculados a las rutas de acceso, con accionamiento configurable por rol de usuario y rutinas de mantenimiento remoto: probar la conexión, sincronizar personas, copia y restauración de credenciales y reinicio del equipo.
Sí, y esa es justamente la diferencia. Conserjería digital, grabación de cámaras, LPR en la entrada de vehículos y reconocimiento facial son módulos de la misma plataforma. El registro de quién entró y la imagen de quién entró están en el mismo sitio, con una única suscripción.
El administrador. Cada usuario recibe un rol con permisos y accede solo a las sedes, cámaras y módulos habilitados. Todas las acciones quedan registradas en la traza de auditoría de la plataforma.
30 minutos con nuestro equipo: conectamos una cámara de tu operación en directo, recorremos la rutina de conserjería y la app del vecino, y sales con el coste de tu escenario.
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